hoy:
ÁrcangelCBDCRegulaciónRegulacionReserva FederalBancosKaseya CenterMiami-Dade Arena

Oro venezolano hacia Irán para  financiamiento de Hezbolá ?

Una alerta confidencial atribuida a Lloyd’s Marine describe una supuesta red de intercambio de petróleo iraní por oro venezolano. El documento señala que el metal precioso habría sido trasladado por vía aérea hasta Irán y posteriormente comercializado en Turquía y otros mercados de Oriente Medio para obtener recursos que podrían destinarse a Hezbolá.

NOTICIAS EN EL MUNDO: Caracas, Venezuela

Las relaciones comerciales entre Venezuela e Irán habrían servido de plataforma para desarrollar un mecanismo de intercambio de petróleo por oro que, según una alerta confidencial atribuida a Lloyd’s Marine, podría estar vinculado con el financiamiento de Hezbolá.

El documento, fechado el 28 de octubre de 2022 y titulado Comercio ilícito y transferencia de oro y petróleo iraní – Fuerza Quds de la IRGC y Hezbolá, describe una presunta estructura internacional destinada a movilizar recursos económicos mediante operaciones comerciales realizadas fuera de los mecanismos financieros convencionales.

De acuerdo con la información recogida en la alerta, el procedimiento comenzaría con el suministro de petróleo y combustible iraní a Venezuela. Como parte de los acuerdos comerciales, el gobierno venezolano habría entregado cargamentos de oro que posteriormente serían transportados hasta territorio iraní.

Sin embargo, el destino final del metal precioso no sería necesariamente Irán. La documentación señala que una parte de esos cargamentos habría sido dirigida hacia Turquía y otros mercados de Oriente Medio, donde el oro podía comercializarse y convertirse en dinero.

Según la advertencia, los recursos obtenidos mediante estas operaciones podrían terminar en manos de estructuras relacionadas con Hezbolá, con la presunta participación de integrantes de la Fuerza Quds, unidad perteneciente al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI).

2020: las primeras declaraciones sobre el intercambio de combustible por oro

Los señalamientos relacionados con el traslado de oro venezolano a Irán comenzaron a adquirir notoriedad internacional en 2020, cuando ambos países estrecharon su cooperación energética en medio de las sanciones económicas estadounidenses.

En abril de ese año, Elliott Abrams, quien entonces ejercía como representante especial de Estados Unidos para Venezuela, afirmó que el gobierno iraní estaba recibiendo oro venezolano como forma de pago por los suministros de gasolina enviados a Caracas.

Las autoridades de Teherán rechazaron inicialmente esa versión y negaron que el combustible hubiese sido cancelado mediante entregas del metal precioso.

No obstante, meses después surgieron declaraciones desde el propio entorno militar iraní que apuntaban en otra dirección.

Yahya Rahim-Safavi, alto oficial de la Guardia Revolucionaria y asesor militar del líder supremo iraní, Ali Jameneí, declaró a medios estatales de su país que Irán había enviado gasolina a Venezuela y recibido lingotes de oro como contraprestación.

El funcionario aseguró, además, que el metal había sido transportado hasta Irán mediante aeronaves.

Estas declaraciones constituyen uno de los principales antecedentes de las operaciones comerciales que posteriormente aparecerían descritas en la alerta atribuida a Lloyd’s Marine.

La ruta aérea entre Caracas y Teherán

El transporte del oro representa uno de los puntos centrales de la presunta estructura investigada.

Según el documento, la conexión aérea entre Venezuela e Irán habría facilitado el movimiento de cargamentos relacionados con los acuerdos de suministro petrolero.

La alerta menciona vuelos entre Caracas y Teherán, incluidos servicios asociados con Mahan Air, aerolínea iraní que ha sido sancionada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro estadounidense debido a sus vínculos señalados con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.

De acuerdo con la documentación, estas conexiones aéreas habrían permitido trasladar oro venezolano hasta Irán, desde donde posteriormente podía ser incorporado a otras operaciones de comercialización internacional.

La importancia de esta ruta radicaría en que el oro, a diferencia de las transferencias bancarias convencionales, podía movilizarse físicamente y después venderse en mercados extranjeros.

De esta forma, según el mecanismo descrito, el intercambio de combustible por oro no concluiría con la entrega del metal, sino que daría paso a una segunda fase destinada a transformarlo en recursos financieros.

Junio de 2022: el Boeing 747 venezolano retenido en Argentina

Un episodio que puso bajo atención internacional las conexiones aéreas entre Venezuela e Irán ocurrió en junio de 2022.

Ese mes, las autoridades argentinas retuvieron en el aeropuerto internacional de Ezeiza, en Buenos Aires, un Boeing 747 de carga venezolano que anteriormente había estado relacionado con una empresa iraní.

La aeronave permaneció inmovilizada mientras se examinaban las circunstancias de su llegada, las operaciones realizadas y la situación de sus tripulantes.

Posteriormente, Estados Unidos solicitó autorización para confiscar el avión, bajo el argumento de que su transferencia podía haber infringido restricciones estadounidenses.

El caso adquirió relevancia por los antecedentes de la aeronave y sus conexiones con compañías de ambos países.

La alerta atribuida a Lloyd’s Marine hace referencia a este episodio dentro del contexto de los vínculos logísticos entre Caracas y Teherán. Sin embargo, también sostiene que las operaciones aéreas señaladas no se limitarían a ese Boeing 747.

Según el documento, otras aeronaves y vuelos habrían participado presuntamente en el transporte de oro venezolano hacia Irán.

El incidente de Argentina constituye, por tanto, un antecedente de las investigaciones sobre esas conexiones aéreas, aunque la retención del avión no demuestra por sí sola su participación en el traslado de oro ni en operaciones de financiamiento de Hezbolá.

Los nombres señalados en la presunta red financiera

La documentación también identifica a varias personas que habrían desempeñado funciones dentro de la estructura de transporte, intermediación y comercialización del oro.

Entre los nombres mencionados figura Ali Kassir, identificado como representante de Hezbolá en Irán e incluido en las sanciones estadounidenses relacionadas con actividades terroristas.

También aparece Muhammad Jaafar Kassir, señalado como un alto funcionario de Hezbolá y sancionado por la OFAC.

La alerta incorpora además a Mahan Air como uno de los actores vinculados con la supuesta cadena logística utilizada para movilizar cargamentos desde Venezuela.

La inclusión de estos nombres busca advertir sobre posibles conexiones entre operaciones comerciales aparentemente convencionales y personas o entidades sujetas a restricciones internacionales.

No obstante, es importante distinguir entre las sanciones existentes contra determinados individuos y las acusaciones específicas sobre su presunta intervención en el circuito del oro venezolano, que corresponden a los señalamientos recogidos en el documento.

El intermediario iraní y la comercialización del oro en Turquía

Uno de los aspectos más relevantes de la presunta operación aparece en la fase posterior al traslado del metal precioso.

La alerta identifica a Seyed Badroddin Naiemael Moosavi como un intermediario iraní que habría participado en el control y comercialización de cargamentos de oro relacionados con las operaciones petroleras entre Venezuela e Irán.

Según el documento, Moosavi habría tenido acceso a cantidades de oro adquiridas en condiciones preferenciales como parte de los acuerdos de suministro de petróleo iraní.

Su intervención no se limitaría a recibir o administrar el metal. La información señala que también habría participado en su posterior colocación en mercados internacionales, especialmente en Turquía.

Esta etapa resultaría fundamental para comprender el presunto mecanismo financiero.

Mientras el intercambio inicial permitía recibir oro como contraprestación por el petróleo, su comercialización posterior haría posible transformar ese activo físico en dinero disponible para nuevas operaciones.

La alerta sostiene que parte de esos recursos podría terminar beneficiando a estructuras vinculadas con Hezbolá.

Así, Turquía y otros mercados de Oriente Medio aparecerían como puntos de comercialización dentro de una cadena que comenzaría en Venezuela y pasaría por Irán antes de convertirse en recursos financieros.

Cómo funcionaría el circuito del oro venezolano

A partir de los señalamientos recogidos en la alerta, la presunta operación puede organizarse en cinco etapas:

  1. Suministro de petróleo. Irán envía combustible y productos petroleros a Venezuela.
  2. Entrega del oro. Venezuela habría utilizado cargamentos del metal precioso como contraprestación por los suministros recibidos.
  3. Transporte aéreo. El oro sería trasladado hacia Irán mediante vuelos vinculados con las conexiones comerciales entre ambos países.
  4. Comercialización internacional. Intermediarios colocarían el metal en Turquía y otros mercados de Oriente Medio para obtener liquidez.
  5. Presunto destino financiero. Según la alerta, parte de los fondos obtenidos podría ser canalizada hacia estructuras relacionadas con Hezbolá.

Reconstrucción del mecanismo descrito en la alerta atribuida a Lloyd’s Marine. Las etapas representan señalamientos del documento, no hechos verificados independientemente.

La advertencia a aseguradoras y operadores internacionales

El propósito de la alerta atribuida a Lloyd’s Marine no sería únicamente describir la posible existencia de esta estructura comercial y financiera.

El documento también buscaría prevenir a las empresas del sector asegurador sobre los riesgos de participar, directa o indirectamente, en operaciones relacionadas con personas y entidades sometidas a sanciones internacionales.

En ese sentido, recomienda reforzar los procedimientos de debida diligencia antes de ofrecer cobertura a transacciones que involucren a los actores mencionados.

La preocupación se centra en la posibilidad de que aseguradoras, corredores, intermediarios y otros operadores terminen vinculados, incluso sin conocimiento directo, con actividades relacionadas con lavado de dinero, evasión de sanciones o financiamiento del terrorismo.

La advertencia pone especial atención en operaciones comerciales que, por su estructura y por la intervención de múltiples intermediarios, podrían dificultar la identificación del origen y destino final de los recursos.

Una operación que conectaría a Venezuela, Irán, Turquía y Hezbolá

Los antecedentes de 2020, las conexiones aéreas examinadas durante 2022 y los señalamientos contenidos en la alerta del 28 de octubre permiten reconstruir la secuencia de una presunta operación internacional basada en el intercambio y posterior comercialización de oro.

El mecanismo descrito tendría su punto de partida en los acuerdos energéticos entre Caracas y Teherán. A partir de allí, el metal precioso sería transportado a Irán y posteriormente vendido en otros mercados para obtener recursos financieros.

La participación atribuida a intermediarios iraníes, compañías aéreas y personas vinculadas con Hezbolá constituye el elemento que convierte estas operaciones comerciales en motivo de preocupación para los organismos encargados de vigilar las sanciones y los riesgos de financiamiento del terrorismo.

La principal acusación recogida en la alerta es que el oro venezolano podría haber sido utilizado no solo para pagar suministros petroleros iraníes, sino también como parte de un circuito financiero destinado a generar recursos para Hezbolá.

Sin embargo, el documento presenta estos hechos como señalamientos y riesgos identificados, por lo que no debe confundirse la descripción de la presunta red con una demostración definitiva de todas las operaciones atribuidas a sus participantes.

La información expone, en definitiva, cómo una relación comercial basada en petróleo y oro habría podido convertirse, según la alerta, en una estructura de movilización internacional de recursos al margen de los canales financieros tradicionales.

Salir de la versión móvil